Edad Media: Campesinos, monjes y nobles
El campesino vivía en una choza de adobe de una sola habitación, iluminada por un ventanuco por donde salían los humos del hogar. Únicamente comía carne ahumada o en salazón en fechas señaladas y en época de matanza. Condimentaba mucho los alimentos con especias para enmascarar su mal gusto. Apenas disponía de agua para beber y lavarse y tenía que trabajar de sol a sol para alimentar a sus hijos. Los monjes vivían en monasterios; se dedicaban a rezar, pero también al trabajo intelectual y a las tareas agrícolas. Alrededor del claustro se situaban las celdas (habitaciones de los monjes), la iglesia, el refectorio (comedor), la biblioteca, los talleres, la cocina, el molino, el granero, los establos, la forja, la enfermería, la hospedería (habitaciones para huéspedes) y, finalmente, los jardines y huertas. La campana repicaba ocho veces al día llamando a oración. La dieta de los monjes era muy ligera. Dormían en un camastro en su pequeña celda; el frío era constante entre los muros d...