Los judíos en la época de Jesús (siglo I d.C.)
Dominados por el Imperio Romano, los judíos de Palestina, en el siglo I, seguían fieles a la religión de sus antepasados. El único lugar de culto seguía siendo el Templo de Jerusalén, en el que celebraban los sacrificios los sacerdotes. Pero la mayoría de las ciudades y aldeas de Palestina tenían una sinagoga, un lugar en el que se reunían para rezar y comentar la Biblia; estos comentarios solían correr a cargo de los rabinos (maestros conocedores de los libros sagrados judíos). En este momento la religiosidad judía presentaba dos características destacadas: a) Una observancia muy rigurosa de los miles de preceptos de la Ley, preconizada especialmente por el grupo religioso de los fariseos. b) Una visión politizada del papel del futuro Mesías: concebido como liberador político frente al poder romano. Esta tendencia era muy fuerte en el grupo de los zelotas.