Bizancio: Un imperio cristiano
La Iglesia jugaba un papel muy importante en el Imperio bizantino. Desde los orígenes del cristianismo, Oriente había sido la parte más rápida e intensamente cristianizada. De los cinco patriarcas de la Iglesia, cuatro estaban en Oriente: Constantinopla, Antioquía, Jerusalén y Alejandría, y sólo uno en Occidente, Roma. La Iglesia de Oriente, más culta que la de Occidente, desarrolló la tradición bíblica, reunió los primeros concilios para definir la doctrina (Éfeso, Constantinopla, Nicomedia...), creó las primeras órdenes monásticas (San Basilio) y evangelizó a los pueblos bárbaros-germánicos (visigodos) o eslavos (evangelización por parte de los santos Cirilo y Metodio , siglo IX). Tuvo que resolver desde un principio dos graves problemas: sus relaciones con el poder político y sus relaciones con Occidente. Las primeras no fueron siempre buenas. Los emperadores pretendieron siempre tener sometida a la Iglesia a través del patriarca de Constantinopla. Desde el año 753 (Concilio de Con...